Ahorro e inversión
Calculadora del coste de las comisiones (TER) a largo plazo
Estima cuánto te resta a largo plazo la comisión anual (TER) de un fondo o cartera: compara tu patrimonio con y sin comisiones y cuánto suma la merma en euros.
Para qué sirve
Te ayuda a ver que una comisión anual pequeña, sostenida durante décadas, se convierte en una merma enorme sobre tu patrimonio final.
Datos del escenario
Coste de las comisiones (TER) a largo plazo
Proyecta el mismo plan de ahorro con y sin la comisión anual de tu fondo o cartera, y mide cuánto patrimonio te resta. Rentabilidad constante; estimación orientativa, no una predicción.
- Patrimonio sin comisiones
- 349.789 €
- Patrimonio con comisiones
- 284.528 €
- Coste acumulado
- 65.261 €
- Merma sobre el patrimonio
- 18,66 %
- Aportado por ti
- 118.000 €
Lo que te resta la comisión en total
Fracción del capital sin comisiones que se lleva el TER
Cómo leer este resultado
La comisión anual no se paga una sola vez: se descuenta cada año sobre todo tu patrimonio, incluido el que habría seguido creciendo. Por eso, tras 30 años, la diferencia entre tener y no tener esa comisión asciende a 65.261 €, muy por encima de lo que sugiere el porcentaje anual.
Esa cifra equivale a una merma del 18,66 % sobre el patrimonio que tendrías sin comisiones. En la gráfica, la distancia entre las dos áreas es justo lo que se lleva el coste, y se abre más cuanto más largo es el plazo.
El cálculo aplica una rentabilidad bruta constante y una comisión fija; es una estimación orientativa del efecto de las comisiones, no una predicción de rentabilidad ni asesoramiento de inversión.
Una comisión del 1 % anual te restaría ≈ 65.261 € en 30 años, una merma del 18,66 % sobre tu patrimonio.
A igualdad de rentabilidad bruta, un coste más bajo deja más patrimonio en tu bolsillo, y esa ventaja se agranda con el plazo. Es aritmética del interés compuesto aplicada a las comisiones, no una rentabilidad garantizada.
Guardar este escenario en mi panelEstas herramientas ofrecen estimaciones orientativas basadas en los datos y supuestos mostrados. No constituyen asesoramiento financiero, fiscal, legal ni de inversión.
Guía de la herramienta
Qué mide esta herramienta y por qué una comisión pequeña pesa tanto
La comisión de un fondo o cartera —su TER, o gastos corrientes— es un porcentaje anual que se descuenta de tu patrimonio, lo tengas en ganancias o no. Un 1 % suena inofensivo, pero no se paga una sola vez: se cobra cada año sobre todo el capital, incluido el que habría seguido componiendo. Esa parte que se lleva la comisión deja de generar rentabilidad para siempre, y ese efecto se acumula. A largo plazo, la merma sobre el patrimonio final es muy superior al porcentaje anual que ves en la ficha del producto.
Esta calculadora hace visible ese coste oculto. Proyecta el mismo plan de ahorro dos veces —con la comisión y sin ella— y te muestra la diferencia en euros: cuánto patrimonio te resta la comisión a lo largo del horizonte que elijas.
rentabilidad neta = (1 + rentabilidad bruta) · (1 − TER) − 1
Cómo leer el resultado: coste acumulado y merma
El coste acumulado es la diferencia, en euros, entre lo que tendrías sin comisiones y lo que te queda con ellas. No es lo que pagas de comisión cada año, sino todo lo que dejas de tener al final por haberla pagado año tras año: incluye la rentabilidad que esas comisiones habrían generado si se hubieran quedado invertidas. Por eso suele sorprender lo grande que es.
La merma expresa ese mismo coste como porcentaje del patrimonio sin comisiones. Es la fracción de tu riqueza final que se lleva la comisión. En plazos largos, un TER que parece pequeño puede traducirse en una merma de dos cifras: la mejor forma de dimensionar por qué el coste importa tanto como la rentabilidad esperada.
Sus límites: es una estimación, no una predicción
El cálculo aplica una rentabilidad bruta constante todos los años y una comisión fija, y el mercado real nunca se comporta así. Trátalo como una estimación orientativa del efecto de las comisiones, no como un pronóstico de lo que tendrás. El TER recoge los gastos corrientes del producto, pero no las comisiones de suscripción o reembolso, la custodia del bróker ni el coste fiscal de la rotación de la cartera, que pueden sumar más coste.
Aun así, la lección es sólida: a igualdad de rentabilidad bruta, un coste más bajo deja más patrimonio en tu bolsillo, y esa ventaja se agranda con el plazo. No es asesoramiento de inversión; es aritmética del interés compuesto aplicada a las comisiones.
Aplicación práctica
Cuándo usar esta herramienta
- Estimar cuánto patrimonio te resta la comisión anual de un fondo a 20 o 30 años vista.
- Comparar dos fondos con distinto TER manteniendo iguales aportación, plazo y rentabilidad bruta.
- Entender por qué una diferencia de comisión que parece mínima pesa tanto sobre el capital final.
Metodología
Cómo se calcula
- 1.Capitaliza el capital inicial y cada aportación mensual con una rentabilidad bruta anual constante convertida a tipo mensual.
- 2.Aplica la misma proyección restando la comisión anual del crecimiento: rentabilidad neta = (1 + bruta) × (1 − TER) − 1.
- 3.Calcula el coste acumulado como la diferencia entre el patrimonio sin comisiones y el patrimonio con comisiones, y la merma como ese coste sobre el patrimonio sin comisiones.
Alcance del resultado
Supuestos y límites
- Supone una rentabilidad bruta constante todos los años y una comisión fija: la realidad varía y el orden de los años importa.
- El TER recoge los gastos corrientes del producto, pero no comisiones de suscripción, reembolso, custodia ni el impacto fiscal de la rotación.
- Es una estimación orientativa del efecto de las comisiones, no una predicción de rentabilidad ni asesoramiento de inversión.
